“Una simple costumbre…”

Asesoría Pensional.

*** Todas las historias que compartimos son ciertas. Son casos reales de clientes a los que hemos podido ayudar. No obstante, para fines ilustrativos, recreamos algunas situaciones y protegemos la identidad de sus protagonistas cambiando nombres y lugares. 

Conversando con un amigo sobre la vida en general, llegamos a una frase que nos dio para otro par de cervezas:

“Es curioso cómo una simple costumbre puede convertirse en un pilar de nuestra existencia, sin el cual sentimos que algo esencial nos falta.”

Hablábamos de cosas banales, en ese bar.

 

Fútbol era el tema de esa noche. 

Pero esa tontería nos da pie para hablar de algo menos banal. 

O tal vez no tanto, figúralo tu mismo. 

El caso se trata sobre un médico. 

 

Un médico juicioso. 

Que vive bien. 

Que gana bien. 

Que está tranquilo. 

Que estaba tranquilo, hasta que se enteró de esta perla:

 

El cotizaba en un fondo privado de pensiones.

Desde que empezó a ejercer, de manera sagrada consigna. 

Se dedica a la práctica privada, y por ello sus ingresos son variables, y no están atados a un sueldo. 

No obstante, de manera juiciosa cotizaba. 

Mes a mes, con la disciplina de un monje budista consignaba sus aportes parafiscales. 

El monto sobre el que cotizaba: 15.000.000 (quince millones de pesos). 

“Es curioso cómo una simple costumbre puede convertirse en un pilar de nuestra existencia, sin el cual sentimos que algo esencial nos falta.”

Y el sentía que si no consignaba sus aportes juicioso, algo le faltaba. No estaba tranquilo. 

 

Y entonces recibe su baldado de agua helada:

Próximo a pensionarse, se acerca a una oficina para que le den asesoría sobre el tema. 

Es ahi donde se entera de la noticia. 

Para el momento de su jubilación el monto que recibiría era UN SALARIO MINIMO. 

 

Si. Un salario minimo. 

 

Estamos hablando de 10 veces menos de lo que cotizaba. 

Vamos a ver, hay gente que vive con un salario mínimo. Mucha gente. 

 

Pero “Es curioso cómo una simple costumbre puede convertirse en un pilar de nuestra existencia, sin el cual sentimos que algo esencial nos falta.”

 

Y el está acostumbrado a ganar bien. 

A comer donde quiera. 

A comprar la ropa que necesite. 

A darle a sus hijos lo que piden. 

¿Podría acostumbrarse entonces a vivir, ya en su vejez con un salario mínimo?

Tal vez. 

 

¿Es justo esto?

De ninguna manera. 

 

La gran mayoría de personas, confían en su pensión, pero NO TIENEN NI IDEA sobre su régimen pensional y los resultados del mismo. 

Podrían acostumbrarse a vivir con menos?

Es posible. 

 

Pero no es esa la motivación que uno necesita para pensionarse. 

 

¿Quieres saber como está tu situación al respecto?

¿Quieres averiguar por tu régimen pensional?

¿Quieres saber si es el que te conviene?

Te asesoramos al respecto. 

 

Comunicate con nosotros. 

 

Ahora, si eres una persona que se acostumbra a una noticia como estas fácil, no te afanes. Ahorrate la asesoría. 

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